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Un vistazo a la actualidad del sector bancario español

Del pasado año quedará para la historia de la economía mundial la pandemia del coronavirus. Aunque sus efectos se empezaron a notar desde comienzos de 2020, es desde marzo cuando afectó de manera excepcional a los tejidos industrial, productivo y empresarial español y mundial. Y el sector bancario no ha sido ajeno a estas circunstancia, no pudiendo huir de los efectos causados por las continuas paradas de actividad para evitar la evolución negativa de los contagios.

El impacto económico provocado por las excepcionales medidas sanitarias adoptadas para el control de la pandemia y la política de interés cero adoptada por el Banco Central Europeo (BCE) han hecho que el sector bancario español adopte, a grandes rasgos, dos importantes medidas estratégicas: aumentar el ritmo de reducción de costes y encontrar nuevas fuentes de ingresos.

Una carrera hacia la concentración bancaria

Precedido de procesos análogos tan importantes como los ocurridos a finales de los años 90 (del siglo XX) y en la anterior crisis de 2008, el actual está siendo el último de estos capítulos de concentración del sector bancario español. Frente a la más que posible avalancha de impagos que se avecina, este proceso tiene como objetivo principal conseguir aumentar la rentabilidad y garantizar la viabilidad de las nuevas entidades financieras.

Durante el pasado año 2020 hemos visto nuevos procesos de concentración de las entidades bancarias españolas: fusiones en plenas negociaciones o procesos de concentración ya confirmados. En este último apartado destacamos las fusiones de Caixabank-Bankia (mes de septiembre) y de Unicaja-Liberbank (mes de diciembre)

Hitos en los procesos de fusión bancaria

BANCO SANTANDER: Nacido de la fusión de Banco Santander (dueña de Banesto) y Banco Central Hispano (suma de Banco Central y Banco Hispano Americano), y más adelante con Banco Popular.

BBVA: Nacido de la fusión de Banco Bilbao Vizcaya y Argentaria (corporación bancaria integrada por el Banco Exterior, el Banco de Crédito Industrial, el Banco Hipotecario, el de Crédito Agrícola, la Caja Postal y el Banco de Crédito Local), y más adelante con Unnim (suma de Caixa Sabadell, Caixa Terrasa y Caixa Manlleu).

CAIXABANK: Nacido de la fusión entre La Caixa y Banca Cívica (suma de Caja Navarra, CajaCanarias, Caja de Burgos, Caja Guadalajara y Cajasol), y más adelante con Banco de Valencia.

BANKIA: Nacido de la fusión entre BFA-Bankia (suma de Caja Madrid, Bancaja, Caja de Ávila, Caja Segovia, Caja Rioja, Caixa Laietana y Caja Insular Canarias) y BMN (Caixa Penedés, Caja Granada y Sa Nostra).

BANCO SABADELL: Nacido de la fusión entre Banco Sabadell (suma de Banco Sabadell y Banco Guipuzcoano) y CAM, y más adelante con Banco Gallego.

KUTXABANK: Nacido de la fusión entre Kutxa, Caja Vital y BBK (suma de BBK y CajaSur).

ABANCA: Nacido de la fusión entre Banco Echeverría y Novagalicia (Caixa Galicia y Caixa Nova)

IBERCAJA: Nacido de la fusión entre Ibercaja Banco y Caja 3 (suma de CAI, Caja Círculo Burgos y Caja Badajoz).

UNICAJA BANCO: Nacido de la fusión de Unicaja y Banca CEISS (suma de Caja Duero y Caja España).

CAJAMAR: Nacido de la fusión entre el Grupo Cooperativo Cajamar y Ruralcaja.

LIBERBANK: Nacida de la fusión de Cajastur (formada por Cajastur y CCM), Caja Cantabria y Caja Extremadura.

Rentabilidad por la vía de nuevos ingresos

El hecho de tener menos entidades bancarias implica la reorganización de los modelos de negocio de estas entidades resultantes. Sumado a un contexto de productos de ahorro poco rentables, préstamos hipotecarios con un estrecho diferencial con respecto al tipo base, la sombra de un horizonte de tipos de interés negativos (y por tanto un rendimiento nulo para los inversores) y las inversiones en digitalización, la banca española busca nuevas vías de ingresos.

Antes de la actual pandemia, diversos estudios indicaban que los ingresos por comisiones en la banca española eran inferiores a los de la media de la banca europea. Íntimamente ligada a una mayor exigencia en cuanto a la vinculación de los clientes con las entidades bancarias, la casi totalidad de ellas han comenzado desde el segundo semestre de 2020 una carrera ascendente en el cobro de comisiones. Por mantenimiento de cuenta corriente, por tarjeta de crédito/débito… En definitiva, penalizan a aquellos clientes sin vinculaciones y por tanto con menor actividad con el banco.

Y dónde puedo invertir mi dinero

Además de por el ingreso de nómina/pensión y domiciliación bancaria de recibos, otra vía de vinculación con la entidad bancaria es la contratación de un producto de inversión. Dado el contexto actual, estos son algunos de los productos organizados, de menor a mayor potencial de rentabilidad, que actualmente ofrece la banca.

. Depósito bancario a plazo fijo. Una especie de «préstamo» a la entidad bancaria durante un tiempo definido previamente a cambio de una determinada rentabilidad prefijada sobre el capital invertido. Actualmente, y por los tipos de interés negativos, es la opción de menor riesgo y de menor rentabilidad.

. Fondos de inversión en renta fija. De bajo riesgo, al igual que el anterior, con la ventaja de disponer del capital invertido en cualquier momento. A corto/medio plazo tiene una muy baja rentabilidad en los mercados español y europeo dados los actuales tipos de interés negativos.

. Fondos de inversión mixtos (renta fija + renta variable). La entidad gestora de este tipo de fondos invierte el capital en una combinación de activos de renta variable (acciones) y en activos de renta fija. Su riesgo, y por tanto su potencial de rentabilidad, dependerá tanto de los porcentajes renta fija/renta variable como del Mercado de Valores (habitualmente España, zona Euro y Estados Unidos) en el que opere.

. Fondos de inversión (renta variable). La entidad gestora de este tipo de fondos se ocupa de invertir el capital en distintos activos (acciones) buscando rentabilizar la inversión. Están sujetos a las variaciones del mercado, lo cual supone un mayor riesgo. Y a la vez ofrece un mayor potencial de rentabilidad con respecto a los anteriores productos.