El Gobierno de Asturias ha obtenido el respaldo de la Junta General para aprobar el Estatuto de las Mujeres Rurales. Una norma que busca combatir las desigualdades, la discriminación y la violencia sobre las mujeres fuera del ámbito urbano. El texto responde a la necesidad histórica de reconocer, difundir y dignificar la función esencial de las mujeres en el ámbito rural y supone un paso decisivo hacia la igualdad.
La nueva ley facilitará el acceso de las mujeres a la titularidad de explotaciones y empresas, con el fin de reducir las desigualdades que todavía persisten, y reconoce plenamente el papel de las mujeres en el desarrollo económico y social del medio rural.
Otra de las principales metas del Estatuto de las Mujeres Rurales es la de contribuir a frenar el despoblamiento rural. En este contexto, el estatuto se convertirá en una herramienta esencial para revitalizar el campo. Desde una perspectiva de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, permitirá avanzar hacia una comunidad más equilibrada, más inclusiva y más respetuosa con sus raíces.
Ejes del Estatuto de las Mujeres Rurales
El documento aprobado por el gobierno de Asturias se estructura sobre tres ejes principales:
Igualdad de oportunidades
El Principado impulsará campañas de sensibilización para eliminar estereotipos de género y fomentará la participación de las mujeres en órganos de representación vinculados al campo. Además, se les otorgará prioridad en las convocatorias de ayudas, dentro de los marcos legales establecidos por la normativa europea.
Formación y empleo
Se facilitará el acceso de las mujeres rurales a la formación especializada y a puestos de responsabilidad. También se promoverán la creación de empresas de economía social, el trabajo autónomo femenino y la profesionalización de actividades tradicionales y artesanales. Además, se impulsará la titularidad compartida de explotaciones agrarias para garantizar la igualdad de acceso a los recursos.
Conciliación y corresponsabilidad
Para evitar que la sobrecarga de cuidados siga recayendo en las mujeres, se crearán ayudas específicas para facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar. Igualmente, se eliminarán barreras para que las mujeres puedan acceder a financiación para sus proyectos, lo que les permitirá emprender o modernizar sus explotaciones agrarias.
