TSK ha alcanzado un nuevo hito en su actividad internacional con la entrada en operación comercial de la Central de Ciclo Combinado situada en Mérida (Yucatán, México), tras recibir la autorización del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) el pasado 12 de mayo de 2026.
Desarrollada para la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y desde esa citada fecha, la planta se encuentra ya en fase de operación comercial y ha sido transferida para su explotación por parte del cliente, iniciándose el proceso de traspaso de la posesión, custodia y control de la instalación.
Este proyecto estratégico, conocido durante su desarrollo como ‘CCC Mérida’ o ‘Mérida IV’ y actualmente denominado Central de Ciclo Combinado ‘Elvia Carrillo Puerto’, cuenta con una capacidad cercana a los 500 MW y contribuye de forma decisiva al refuerzo del suministro eléctrico en la Península de Yucatán, beneficiando a más de 1,5 millones de habitantes.
Asimismo, forma parte de los proyectos prioritarios del sistema eléctrico mexicano para atender el crecimiento de la demanda energética en la región y garantizar un suministro fiable, eficiente y sostenible.

Un proyecto exigente culminado con altos estándares
La ejecución de esta infraestructura ha supuesto un importante reto técnico y organizativo para la empresa TSK, desarrollándose a lo largo de más de cuatro años en un contexto internacional y de mercado especialmente exigente.
Durante este periodo, el equipo del proyecto ha acompañado al cliente en circunstancias complejas, incluyendo condicionantes asociados al suministro de gas y situaciones de operación extraordinaria, demostrando una elevada capacidad de adaptación.
El resultado es una planta que presenta un alto nivel de acabado, con prestaciones que superan los valores garantizados y una elevada fiabilidad operativa, cumpliendo con los estrictos requisitos técnicos establecidos por las autoridades energéticas mexicanas.
Contribuyendo a la transición energética
La central utiliza tecnología de ciclo combinado alimentada con gas natural, lo que permite una mayor eficiencia y una reducción significativa de emisiones frente a tecnologías convencionales. De acuerdo con la CFE, esta instalación contribuirá a evitar la emisión de aproximadamente 1,49 millones de toneladas de CO2 al año, reforzando así la estrategia de transición energética del país.
Este hito marca la culminación de un proyecto complejo y de gran relevancia, en el que han participado numerosos profesionales a lo largo de sus distintas fases.
