La Cultura Quesera Asturiana se ha propuesto como Bien de Interés Cultural (BIC), para reconocer y proteger un patrimonio singular estrechamente vinculado a la identidad, la cultura y las tradiciones asturianas. Y es que Asturias cuenta con una tradición quesera única, siendo una región en la que actualmente se elaboran 298 variedades distintas. Esta cifra la convierte en el territorio con mayor concentración de quesos artesanos por metro cuadrado y habitante de todo el continente europeo. Esta riqueza productiva y cultural, fruto de siglos de conocimiento transmitido de generación en generación, sitúa al sector quesero artesanal como uno de los principales exponentes del patrimonio gastronómico, cultural y etnográfico asturiano.
La iniciativa será trasladada al pleno del Consejo del Patrimonio Cultural, máximo órgano asesor del Ejecutivo en materia patrimonial, para su valoración y tramitación. A tal efecto se elaborará un informe técnico de justificación de este reconocimiento patrimonial.
La declaración como BIC pretende reconocer el valor cultural que representan las queserías artesanas en la conservación de los saberes tradicionales asociados a la elaboración del queso, así como su contribución al mantenimiento de la actividad económica, la fijación de población, el desarrollo sostenible de las zonas rurales y su presencia en diversas manifestaciones culturales.
Esta tradición no sería posible sin la fortaleza del sector ganadero asturiano. Un trabajo diario en explotaciones familiares que sostienen la producción de leche de calidad en todo el territorio. La ganadería constituye el primer eslabón de una cadena de valor que da origen a los quesos artesanos. Y contribuye de manera decisiva a la conservación del paisaje, la biodiversidad y la actividad económica en el medio rural.
El reconocimiento de la cultura quesera asturiana supone poner en valor la labor de ganaderos y ganaderas. Su compromiso con el territorio y con las prácticas tradicionales resulta esencial para preservar uno de los principales símbolos de la identidad gastronómica asturiana.
Tras el pronunciamiento del Consejo del Patrimonio Cultural, se recabarán los informes preceptivos de las instituciones consultivas competentes. Entre ellas, se encuentran la Universidad de Oviedo y la Real Academia de la Historia. Una vez completado este proceso, el Consejo de Gobierno aprobará, en su caso, el decreto definitivo de declaración.
